martes, junio 12, 2007

Tomás Sánchez Santiago y Ramón García Mateos

La entrega a Tomás Sánchez Santiago del premio "Ciudad de Salamanca" por su primera novela, Calle Feria, nos reunió en esa hermosa ciudad con algunos amigos. Cenamos con ellos el viernes (con Ana, Tomás, Diego, Feli, Miguel, Tere y Benja) y el sábado asistimos en el ayuntamiento al acto de entrega de los premios de novela y poesía, éste concedido a un emocionado Ramón García Mateos por su libro Como otros tienen una patria. El acto, más allá de su contenido formal, resultó bonito y emotivo. Hablaron los representantes de las instituciones y los jurados, pero por encima de todos ellos volaron las palabras de los poetas, que los dos premiados los son. Con su voz grave Tomás nos invitó a pasear por una época y una ciudad en la que casi todo estaba dispuesto para impedir la felicidad. ¿Pero cómo vivió el Tomás de la infancia, el de la voz menos grave y los mismos ojos inquietos, en aquel mundo? Puede que la respuesta esté en la novela, que aún no he podido leer. Lo que es seguro es que con Tomás siempre aprenderemos a mirar (y a ver) de otra manera: pondrá palabras al polvo depositado sobre las herramientas más comunes, las pondrá sobre los humildes enseres de la vida que nos hacen silenciosa compañía, nos hará partícipes de los saberes que en su natural recogimiento exhalan los oficios en su quehacer diario, monótono y juicioso. Tomás y el tráfico de mercaderías con el que construimos la vida. Despues llegó García Mateos, con la voz temblorosa y los ojos húmedos, y no nos pidió pasaporte para entrar en su territorio patrio, no nos lo pidió porque su patria no sabe de fronteras, porque su patria, si es que es patria, es la amistad, la humildad que respiran las palabras dichas con la intensidad que da esa extraña aleación de conocimiento (quién sabe si desconocimiento) y corazón que vive en los poetas. Volaron por encima de todos las palabras de los poetas y tuvimos la fortuna de mancharnos esa mañana, los que allí estuvimos, con su estar tan digno. Enhorabuena a los premiados, largo recorrido a sus libros y, sobre todo, gracias.

1 comentario:

Ramón García Mateos dijo...

Gracias por esa crónica tan hermosa de un día tan especial.Un abrazo.